La hemorragia posparto es una condición que puede amenazar la vida de la madre tanto en el parto normal como en la cesárea. Se caracteriza por ser un sangrado excesivo que se produce después del parto. Aproximadamente el 4% de las mujeres presentan esta condición.
La hemorragia postparto se puede clasificar en:
- Temprana: si ocurre en las primeras 24 horas
- Tardía: si ocurre luego de las 24 horas hasta las 6 semanas
La causa más frecuente es la atonia uterina, que se caracteriza por que el cuerpo uterino no se contrae apropiadamente después del parto.
Los factores de riesgo que favorecen esta condición son:
- Sobredistención uterina, debido a un bebé muy grande ó gestaciones múltiples, es decir gemelos, ó abundante cantidad de líquido amniótico.
- Placenta previa
- Trabajo de parto prolongado
- Uso de fórceps
- Problemas con la coagulación
- Traumatismo en el área perineal
- Hipertensión durante el embarazo
Esta pérdida de sangre conlleva a una disminución importante de la presión arterial, que puede llevar a la muerte de la madre.
¿Cómo se detecta una hemorragia postparto?
Los síntomas más frecuentes son:
- Sangrado vaginal abundante
- Disminución de la presión arterial
- Alteración ó perdida de conciencia
- Aumento de la frecuencia cardiaca
¿Qué se debe hacer ante una posible hemorragia postparto?
Se debe llevar a la madre inmediatamente a un centro de atención médica, donde le realizarán una reposición de líquidos y productos sanguíneos y determinarán la causa del sangrado para poder tomar las acciones respectivas y salvar la vida de la madre. |