Dobla tu espalda empujándola hacia arriba, dejando caer tu cabeza hacia el piso. Mantén por 10 segundos. Ten cuidado de mantener la espalda curva.
Finalmente, siéntate sobre los talones y estira los brazos al frente lo más que puedas. Mantén durante 10 segundos y relájate.
Consejos:
Repite el ejercicio en 3 ocasiones (con algo de práctica conseguirás realizar los ejercicios de forma contínua).
Es recomendable contar en voz alta los 10 segundos de cada paso para tomar aire.
Si sientes mucha molestia en tus rodillas al realizar el ejercicio, coloca una almohada delgada.
No te sobreesfuerces.
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