• Desequilibrios hormonales (estrógenos y progesterona).
• Fibrosis o miomas (tumores benignos) uterinos.
• Infección pélvica.
• Desorden endometrial.
• Hipotiroidismo.
• Embarazo.
• Tumor o quiste de ovario.
• Obesidad.
• Administración de estrógenos (sin progesterona).
• Dispositivos intrauterinos para el control de la natalidad.
• Mujeres jóvenes que no hayan establecido todavía un ciclo de ovulación regular.
• Mujeres próximas a la menopausia.
• Otras causas hormonales.
Una vez identificada la causa, su medico podrá suministrar el tratamiento especifico para tratar la condición.