Disponer de un diario menstrual durante algunos periodos puede ser una buena opción para evaluar antes y después de cualquier tratamiento la cantidad de sangrado menstrual. Esto significa controlar durante cada periodo la cantidad de tampones sanitarios o toallas que se necesitan cada día, así como el número de días de sangrado.
También debe apuntarse la aparición de cualquier desbordamiento, síntomas o interrupción de actividades normales.
Estas agendas son útiles tanto para la paciente como para el médico, para evaluar la severidad de los síntomas y si es necesario un tratamiento, así como para comprobar si un tratamiento iniciado es eficaz.
Es indispensable como medida de prevención realizarse exámenes pélvicos anuales incluyendo citología y mantener tratamientos hormonales equilibrados.